14 de enero de 2008

Navarra: Orreaga - Roncesvalles.


Imperdonable dejar Navarra y no llegar hasta aquí.

Y si es posible, hacedlo antes que los autocares. Avalancha de. Pobre retrete, no descansa.

Bello paraje. Verde envolvente.

Envolvente y mágico.

Percibo centenares de ojos observándome, ocultos por el boscoso follaje.

Seres como el Sorgin, el gaueko o el basajaun.

Ojos, que ojeando por todas partes, me abren el paisanaje.

" Sólo aquellos a quienes los dioses escogen sienten de pronto un gran anhelo en el corazón; y cruzando las montañas que separan el desierto del resto del mundo, emprenden el camino a través de él impulsados por los dioses, hasta que oculto en el corazón del desierto, descubren por fin el valle, y contemplan con sus ojos Sardathrion." (Lord Dunsany y su En el país del tiempo)

Valle de muerte y discusión. De leyenda e historia. De francos y vascones. Y demás.

De espadas y olifantes, de monolitos y capillas. Silo en el que reposan doce pares de Francia.

De órdenes militares. De cruz verde formando un báculo cruzado por una pequeña barra, dándole aspecto de cruz y espada.

Lamento tener que partir y dejar las migas, el pacharán, el gorrín, las truchas, las gentes y sus lugares, sus historias, sus leyendas...

Esta noche descansaré, de nuevo, en Bakedano. Y mañana, hacia Zumárraga y su Antigua.

2 comentarios:

Lais Castro dijo...

Roncesvalles!! ahí he empiezado a caminar para Santiago hace 10 años!!!
Hecho de menos el camino.
Abrazo direto del Brasil.

http://turismonavarramedia.com/?page_id=2 dijo...

En Navarra anualmente 40.000 personas comienzan el camino en Roncesvalles, cifra que también está sujeta a cambios, normalmente con tendencia ascendente debido al auge que ha experimentado a finales del siglo XX y principios del XXI.