12 de abril de 2009

Inglaterra: Bath



Bath, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, a unos noventa kilómetros al este de Londres, a orillas del río Avon. Ciudad balneario, de manantiales curativos, de emanaciones termales que pueden alcanzar los 50 grados Celsius. Ciudad codiciada, por ello, desde antaño: los celtas lo consideraban un sitio sagrado. Y no digamos los romanos: sus baños son visita obligada(recordad Zestoa o Solán de Cabras)

La aristocracia, durante los siglos XVII y XVIII, la convirtieron en destino turístico por excelencia (recordad Donostia)

No os perdáis The Circus: un conglomerado, del siglo XVIII, de pisos de corte circular (de ahí su nombre) Un lugar único para pasear. Contemplad las calles de corte georgiano. Romántico a tope. Y seguid hacia The Royal Crescent: un conjunto de casas que dibujan un semicírculo, y ello frente a un amplísimo espacio verde.

Entrad en algunas de las casas-museos, propiedad de familias de clase alta venidas a menos. Ellos sacarán unas libras para mantenerlas y vosotros viviréis otros tiempos: un mundo lleno de curiosidades. Sobre todo sus cocinas.

Y hablando de cocinas, para comer algo, lo típico y famoso del lugar: Sally Lunn. Hay que ir. Sí. Sin remisión.

Baños romanos de Bath: www.romanbaths.co.uk

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pase por alli con mi marido de luna de miel. Muy romantico. Bsos

http://whc.unesco.org/en/list/428 dijo...

Founded by the Romans as a thermal spa, Bath became an important centre of the wool industry in the Middle Ages. In the 18th century, under George III, it developed into an elegant town with neoclassical Palladian buildings, which blend harmoniously with the Roman baths.