28 de febrero de 2010

Francia: Chartres. Un salmón y una reina.



Terminada la visita a la Catedral (punto sagrado desde el megalítico, celtas, druidas...), antaño colorista (costumbre abandonada en el XVIII), su cripta y su laberinto (dicen que en su centro se representaba a Teseo luchando contra el Minotauro) y ya que has llegado hasta aquí, te recomiendo el siguiente paseo: desde la Catedral a la Rue Aux Cois, pasando por la Place de la Poissonnerie.

O lo que es lo mismo: desde la Catedral a la Escalier de la Reina Berthe, pasando por la Maison de Saumon.

Las cuestas son suaves y, además, podréis aprovechar y tomar un respiro, unos pasos más allá, a orillas del río Eure.

Idílico.

A la Maison de Saumon, algunos, la llaman "una casa de madera". Si tenéis curiosidad por el nombre (Saumon) os doy una pista: colocaros delante de la entrada y contemplad una de sus columnas.

Ahí está: el "salmo salar", propio del Atlántico.

En cuanto a la Escalier, por lo visto del s. XXVI, debe su nombre (desde el XVIII), a Berta de Borgoña, viuda del conde de Odón de Chartres (995) que casó con Roberto el Piadoso, rey de Francia.

En fin, disfrutaréis de un día relajado.




4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me recuerdan a las antiguas casas britanicas.

Anónimo dijo...

Visité Chartres en un mes de octubre, con buen tiempo, soleado y cielo abierto, ya hace unos años. Guardo muy gratos recuerdos del viaje y del lugar. Pienso regresar algún día.

http://www.guiarte.com/chartres/ dijo...

Chartres, muy cerca de París, tiene una de de las maravillas del arte gótico francés.

La ciudad apenas cuenta con 40.000 habitantes, pero su identidad está íntimamente ligada a su gran monumento: la magnífica catedral que simboliza la grandeza de una de las épocas más vigorosas del medievo, Patrimonio Mundial de la UNESCO

Es una guía realizada con textos de Petri Sánchez Carreño, y fotos de la autora y de Jose Manuel Fernández Miranda

http://www.chartres-tourisme.com/fr/rubrique/History/063176257b42477f69a79a853106dafc/ dijo...

A l'époque de l'indépendance gauloise, une bourgade s'installe sur la rive de l'Autura (l'Eure) : Autrikon, que l'on peut traduire par Port sur l'Eure. Elle sera l'une des capitales du peuple des Carnutes, à qui Chartres doit son nom.

Romanisée, Autricum devient une ville importante, siège d'un évêché dès la fin du IVe siècle. Saccagées par les Normands, la ville et la Cathédrale revivent grâce au don fait en 876 par Charles-le-Chauve d'une relique dite "Le Voile de la Vierge".